Por: Eco. Leslie Rodrìguez

En este año ha tomado vital importancia el mercado de Europa principalmente por la entrada en vigor del Acuerdo Comercial Multipartes entre Ecuador y la Unión Europa, que permite la eliminación de aranceles de los principales productos de exportación de Ecuador y acceso a productos de importación manufacturados de Europa. Por lo tanto, el seguimiento de la situación económica y política de este bloque se torna fundamental para la toma de decisiones empresariales considerando que es uno de los más grandes mercados del mundo e importante al mismo tiempo-

Abstract
This year the European market has become essential importance, mainly due to the entry into the Trade Agreement between Ecuador and Europe, which allows the elimination of tariffs on Ecuador’s main products and access to imported manufactured products from Europe. Thus, monitoring the economic and political situation of this block is fundamental for making business decisions considering that it is one of the largest and most important markets in the world.

Euro

A inicios del año, la cotización del euro/dólar se situaba alrededor de 1,07 dólares por euro en un entorno de excesivo optimismo en el mercado americano por las expectativas de las nuevas políticas económicas planteadas por el recién elegido presidente estadounidense Donald Trump; sin embargo, el panorama actual se muestra muy diferente en la segunda mitad de este año, la moneda común de los países de la Unión Europea se ha revalorizado en un 12,81% en lo que va del año, ubicándose cercano al techo de las previsiones, 1,20 dólares por euro, poniendo fin a la tendencia bajista que seguía hasta ahora.

Desde el 1 de enero, las monedas más negociadas del mundo se revalorizan entre un 5,5% (caso del franco suizo) y un 12% frente al dólar. La apreciación del euro frente al dólar estadounidense ha sido impulsada por los siguientes factores: la buena tendencia macroeconómica de los países de la Unión Europea, la disminución de los riesgos políticos asociados al Brexit, ó las elecciones presidenciales francesas y la inestabilidad política y falta de medidas económicas claras en Estados Unidos de América.

Las nuevas previsiones se sitúan en los 1,30-1,32 dólares por euro. Esta tendencia al alza dependerá de las acciones de la Reserva Federal de EE.UU. (FED), que deberá decidir si sube aún más las tasas de interés este año; y, del Banco Central Europeo cuyo presidente, Mario Draghi, ha manifestado la posibilidad de subir las tasas de interés.

La caída gradual del dólar se produce meses después de que Donald Trump alertara sobre el daño que un dólar fuerte podría causar a la economía estadounidense. La pregunta ahora es saber cómo afectará este repunte a las exportaciones europeas, sobre todo en países como España, Portugal o Grecia, cuyas exportaciones son menos diversificadas y competitivas como su par de Alemania.

Mientras los sectores exportadores de Europa se ven lastrados por la fortaleza del euro, muchas firmas norteamericanas y latinoamericanas están sintiendo el alivio en sus exportaciones, oportunidad que debe ser aprovechada por productores ecuatorianos para colocar sus exportaciones en el mercado de la Unión Europea que es el principal importador mundial de productos como pescado y crustáceos, frutas frescas y preparaciones, cacao, rosas frescas, etc.; y, que cuenta con 514 millones de consumidores con alto poder adquisitivo de acuerdo con cifras del Banco Mundial.

Un dólar débil también favorece la cuenta de ventas de estas compañías al momento en el que se conviertan a dólares las ventas realizadas en el extranjero. Muchas compañías de EE.UU. como Apple, Caterpillar y Nike que cuentan con mayor exposición a las ventas internacionales, se han comportado mejor en bolsa que las firmas orientadas al mercado interno gracias a la caída del dólar. Se estima que el efecto directo e indirecto de cada 10% de subida del euro frente a una cesta de divisas ponderada supone 6 puntos porcentuales en el crecimiento del beneficio por acción.

Por otra parte, este movimiento en el euro no ha sido especialmente bien recibido por algunas compañías europeas como BASF, BMW, Siemens, Unilever, Bayer, Sanofi y Volkswagen. Todas ellas tienen unos ingresos procedentes del país norteamericano que superan el 15% del total de sus ventas. De hecho, en firmas como Unilever o Sanofi, el porcentaje de beneficios procedente de fuera de Europa asciende hasta superar el 70%.

Inflación

Los datos recientes del Índice de Precios al Consunidor de Julio en la zona euro ha aumentado una décima hasta ubicarse en 1,2% aunque lejos todavía del objetivo del 2% establecido por el Banco Central Europeo (BCE), es un dato positivo en un contexto actual de aumento de precios en el crudo, principal producto de importación de Europa. Recordemos que un incremento de los precios contribuye a elevar el euro.

El BCE también contempla una salida de su política monetaria muy expansiva, lo que ha generado especulaciones sobre subidas de tipos de interés. La probabilidad de una subida del precio del dinero en la zona euro es ya del 50% para septiembre de 2018.

Brexit

La decisión de Reino Unido de separarse de la Unión Europea ha generado niveles de incertidumbre por el lado del gobierno británico de Theresa May mientras de fondo existe un malestar social por una población cansada de años de austeridad.

Las últimas encuestas sitúan a May como la mandataria más impopular desde 1997. La última elección solo ha generado dudas sobre el liderazgo de la mandataria, puesto que perdió la mayoría absoluta. Por lo tanto, se ha mantenido en el poder, pero con un gobierno frágil y con la amenaza de que el Partido Laborista siga recuperando apoyos. A todo ello se suma el problema de la seguridad nacional de los ataques terroristas.

El inicio de las negociaciones del Brexit empezó con el nuevo régimen de migración que permitiría regular la circulación de los ciudadanos; sin embargo, el punto álgido de negociación es la deuda que debe pagar Reino Unido a la Unión Europea por su salida del bloque. La actual posición de la UE se cifra en 60.000 millones de euros como deuda pendiente de cobrar, mientras que el Gobierno británico está preparado para entregar 36.000 millones de libras (unos 40.000 millones de euros) a la Unión Europea, a cambio de satisfacer las pretensiones económicas de Bruselas ante la salida de Londres del bloque europeo siempre y cuando se abra la posibilidad de negociar un acuerdo comercial entre ambas partes.

Las consecuencias económicas ya se muestran en las cifras: La económica británica muestra síntomas de desaceleración económica, lucha con una inflación disparada y una moneda cada vez más débil (la libra se ha depreciado en un 15% frente al dólar y el euro). El gasto de consumo también se recortó en julio por tercer mes consecutivo, un 0,8%, en la que ya es la peor racha de los últimos cuatro años. El precio del alquiler en la capital de Reino Unido bajó en julio un 0,6%, dando continuidad, por cuarto mes consecutivo, a la primera caída del precio del alquiler en la ciudad desde el año 2009 producto de la incertidumbre por el tema Brexit y por los problemas de stock de vivienda.

En conclusión, el mercado europeo ha mitigado los riesgos políticos acontecidos en el primer semestre de este año como las elecciones en Francia y el Brexit, generando un clima propicio de crecimiento sostenido de las economías de la mayor parte de los países miembros. Este crecimiento ha propiciado una moneda más fuerte y la posibilidad de incremento de tasas de interés para el próximo año. La situación económica actual debe ser aprovechada por los exportadores ecuatorianos para colocar sus productos en dicho mercado y obtener divisas para el mercado local.

Fuente: Bananotas