El proceso agresivo de urbanización que se lleva en países como China, India, está generando problemas en la provisión de productos de uso diario y que son necesarios para una diversidad de actividades, entre ellas, el comercio exterior. En este caso nos referimos al papel.

Después de dos años de una reducción de precios, el 2017 presenta el precio del papel en una escalada alcista, que para determinados tipos se está acercando a los mil dólares por tonelada. A qué se debe esta situación que hasta inicios de este año, no presentaba síntomas de preocupación.

Andrés Jiménez, gerente comercial de Papelera Nacional, señala que debido a la depresión del precio, algunas fábricas decidieron reducir la producción de papel; la presencia del huracán Matheus que golpeó la costa oeste de Estados Unidos de América, afectó la operación de tres a cuatro fábricas consideradas entre las más grandes del país, a lo que se suma que a principios del primer trimestre del 2017, se registró una explosión en Pensacola Florida International Paper, que la paralizó por cinco semanas. Esta sola fábrica tiene una producción anual de 600 mil toneladas. Todo ello hace que la oferta de papel en EE.UU. haya disminuido con problemas para la provisión de materia prima para las cajas de cartón.

Lo detallado también ha provocado que la disponibilidad de papel reciclado en el mercado mundial también disminuya. La demanda de este papel ha subido en Europa, y en una vorágine donde la exportación de productos tecnológicos ha aumentado, se suma el comercio electrónico, y esto provoca que los inventarios de papel disminuyan a índices críticos.

Además la economía de los Estados Unidos de América está creciendo y eso también impulsa el crecimiento de la demanda de papel, especialmente el utilizado para empaque. Los supermercados están demandando más cajas de cartón y hay una tendencia en el consumidor norteamericano de embodegar las cajas de cartón, de no botarlas o destinarlas al reciclaje. A eso se suma el comercio electrónico, que con su estrategia de ventas, requiere de más cajas de cartón, para enviar no solamente un modelo sino para enviar más, y que sea el consumidor quien elija uno y devuelva el resto, y eso implica problemas logísticos para otros sectores.

Y en el escenario inmediato se mira el comercio electrónico de los productos orgánicos. La necesidad de no ir al supermercado y pedirlos desde la casa, genera la necesidad de más cajas de cartón. El 16 de junio del presente año, la empresa número uno del comercio electrónico, Amazon, anunció la compra de la cadena de supermercado WHOLE FOODS en USD13.700 millones. Esta cadena se especializa en la comercialización de productos orgánicos y hay expectativas en el comercio minorista.

Y existe una tendencia que cada día se acentúa más. Un informe difundido en abril de este año por Ricardo Arriaga, destaca: “La tendencia actual es recuperar los materiales del pasado. También volver a todo lo natural y volver a la esencia humana. Por ello, poco a poco ha ido quedando de lado el envolver paquetes en papeles de regalo lleno de color y se ha puesto tendencia envolverlos en papel reciclado. O incluso en cajas de cartón. O lo que antiguamente era conocido como papel de estraza, papel que estaba sin blanquear. Podemos decir que utilizar este tipo de papel es encontrar una opción de embalaje más eco. Es un papel biodegradable, con grandes posibilidades estéticas y que es muy resistente”.

Todo ello hace que en nuestro principal país proveedor, Estados Unidos de América, los inventarios hayan disminuido. Estos registran un promedio de 3,6 semanas cuando no mucho tiempo atrás ese nivel era de 4,4 semanas. El excedente de tipo de papel que se importa desde Estados Unidos para la fabricación de las cajas de cartón ahora es 260 mil toneladas por mes, cuando antes era de 330 mil toneladas por mes.

Y la situación no está por el momento en mejorar, ya que estos niveles se están dando con las plantas trabajando a un 98% de su capacidad completa. También en Latinoamérica, la producción se ha reducido en Chile mientras que en Brasil, el incremento de las exportaciones de carnes y frutas están demandando mayor cantidad de cajas de cartón.

Uf, que noticia!

Esto no son buenas noticias para el banano ecuatoriano. Del total de las aproximadamente 650 mil toneladas que produce anualmente la industria papelera ecuatoriana, un 70% es absorbida por la exportación de banano. El 30% restante se destina para las exportaciones de camarón, flores y para el comercio interno. Ello está generando preocupaciones entre el proveedor y el exportador, que tienen que vivir con una inestabilidad del precio, y por lo tanto un incremento en sus costos, que no pueden ser trasladados rápidamente al consumidor.

Jiménez señala que para el 2016, el precio de la tonelada métrica para el papel usado en la fabricación de cajas para exportación estaba en USD200 dólares, pero que para agosto de este año se anuncia un precio de USD600 por tonelada, y el papel White top, utilizado para las cajas blancas, esto es, para empacar productos como celulares o para regalos estará bordeando los USD1.000 por tonelada. “El problema no es solamente lo caro que se está poniendo la materia prima, la preocupación es si el proveedor tiene papel y del tipo que uno utiliza”, afirma el funcionario de Papelera Nacional.

Además la industria nacional está preocupada por los costos internos. Un treinta por ciento de la energía que utiliza para la operación de sus plantas es eléctrica y la misma tiene un precio superior al que se vende al extranjero. Además una regulación del 2016, impuso una fórmula para el cálculo del búnker, que hace impredecible establecer la proyección del gasto para la compra del combustible.

Fuente: Bananotas